Vitaminas para el higado

Vitaminas para el higado

En un artículo precedente dedicado a saber un tanto más con relación a los diferentes vitaminas y minerales ventajosos para el hígado, te señalábamos que proseguir una alimentación saludable y saludable es esencial en el momento de cuidar el hígado.

¿Por qué razón? Esencialmente pues, desde determinado punto de vista nutricional, aportamos a nuestro organismo (en un caso así, singularmente al hígado) diferentes nutrientes esenciales indispensables para el cuidado y adecuado funcionamiento del hígado.

Protectores hepáticos

Entre las quinientos funciones orgánicas diferentes que realiza el hígado nos hallamos con las siguientes: juega un papel muy importante en el proceso de la digestión. Además de esto, genera colesterol y lo utiliza para la fabricación de sales biliares, guarda hierro y determinadas vitaminas, genera proteínas del plasma sanguíneo, guarda y libera el azúcar a la sangre y guarda las grasas de los comestibles ingeridos desde la nutrición.

Hay determinadas vitaminas ventajosas para el hígado, que participan exactamente al adecuado funcionamiento del organismo:

Vitamina C

Se trata de una de las vitaminas hidrosolubles de reconocido efecto antioxidante, que aparte de ser interesante en la prevención de los constipados o bien gripes, ayuda al hígado a quitar las toxinas naturalmente.

Comestibles con alto contenido en vitamina C: cítricos, kiwi, fresass, perejil, pimiento colorado y verde.
Dosis recomendada: de sesenta a noventa y cinco mg. diarios.


Vitamina B2

Asimismo famosa con el nombre de riboflavina, es una vitamina que participa de forma activa en el metabolismo de las grasas y proteínas. Además de esto, ayuda a combatir el daño oxidativo de las células, merced a su efecto antioxidante.

Comestibles con alto contenido en vitamina B2: cereales integrales, vegetales de hoja verde, frutos secos, diastasa de cerveza y algas marinas.
Dosis recomendada: uno con siete mg. diarios.

Vitamina B3

Es una vitamina famosa con el nombre de niacina. Del mismo modo que la vitamina B2 participa en la metabolización de las grasas en el hígado. Además de esto, es ventajosa para el colesterol alto, puesto que reduce la producción tanto de los triglicéridos como el colesterol LDL.

Comestibles con alto contenido en vitamina B3: frutos secos, arroz integral, diastasa de cerveza, salvado y germen de trigo.
Dosis recomendada: trece mg.